El 19 de enero a las 18:00 os invitamos a la segunda parte de la conferencia ‘El misterio de las cortes reales’, que será impartida por el profesor Vidmantas Silyunas, doctor en Historia del Arte, Artista Emérito de la Federación Rusa, jefe del departamento de la Escuela-Estudio del Teatro de Arte de Moscú y caballero de la Orden del Mérito Civil.
El encuentro se realizará en línea, en ruso, con la traducción simultánea al español.
Las cortes reales del pasado no eran únicamente escenarios de esplendor, arte y rígida etiqueta. Detrás de los retratos ceremoniales y los salones lujosos se escondía un mundo en el que las intrigas decidían el destino de los Estados, el amor se transformaba en un arma política y una sola palabra mal pronunciada podía costar la vida.
Los cortesanos eran capaces de decidir el destino del país y, a la vez, entregarse al placer de bailes y mascaradas, descifrando el sentido secreto de deslumbrantes «cuadros vivientes» y tratando de averiguar quién se ocultaba tras una máscara seductora o inquietante.
En los bailes de máscaras se concertaban citas secretas y se tramaban conspiraciones peligrosas. La nobleza se esforzaba por descifrar el sentido de las alusiones y los velados mensajes presentes, tanto en los discursos de los monarcas como en los fastuosos espectáculos teatrales. Había, además, enigmas tan hondos y sombríos que continúan siendo investigados hoy en día.
Aún se debate si Borís Godunov fue responsable de la muerte del zarevich Dimitri y si Felipe II llevó a la tumba a su propio hijo, don Carlos.
La corte de Luis XIV —el «Rey Sol»— fue una maquinaria perfecta de control y, al mismo tiempo, un auténtico nido de conspiraciones. Allí, las favoritas ejercían influencia política y las damas cortesanas recurrían a venenos y a la magia negra para deshacerse de sus rivales. El célebre «Asunto de los venenos» demostró hasta qué punto la vida era frágil incluso para los personajes más poderosos y nobles.
El amor de los monarcas podía elevar o arruinar: la reina escocesa María Estuardo y la reina Cristina de Suecia castigaron con crueldad a sus amantes.
La historia de Ana Bolena es un ejemplo flagrante de cómo el amor podía transformarse en una trampa mortal. Acusaciones de adulterio y brujería, juicio y ejecución: todo ello surgió de intrigas palaciegas y del implacable empeño del rey Enrique VIII por mantener su poder y asegurar un heredero a toda costa.
Tras el esplendor de coronas y bailes se ocultaba un mundo de alianzas peligrosas, romances secretos y conspiraciones letales.
¿Quién ejercía realmente el poder: los monarcas o sus favoritos? ¿De qué manera las intrigas amorosas alteraban el curso de la historia? ¿Y por qué la vida en la corte era tan peligrosa como un campo de batalla?
Esta conferencia invita a adentrarse en el mundo cerrado de las monarquías de Europa y Rusia, donde el poder pocas veces residía en quienes, oficialmente, portaban la corona.
Participación gratuita con inscripción previa.
